Dieta y enfermedad del riñon

Seguramente el paciente tendrá que hacer un sobre esfuerzo para lograr acostumbrase a su nuevo estilo de vida, como el cambio de hábitos alimentarios y a los nuevos alimentos que muchas veces no estábamos acostumbrados a frecuentar, pero que ahora tenemos que consumir.

Hay cuatro aspectos básicos que debemos de cuidar en  nuestra dieta en la enfermedad del riñón:

  • El primero es el consumo de líquidos (agua natural, gelatina, sopas aguadas, etc.) ya que si tomamos mas de lo que debemos se almacena en el cuerpo y provocaría una sobrecarga del trabajo del corazón y aumentaría la presión arterial. Y junto con el sodio hace que se hinchen los órganos y nuestros brazos, piernas y abdomen.
  • La segunda es el cuidado de algunos minerales que no se pueden eliminar y que tienden a acumularse como fósforo, sodio y potasio, en este punto debemos de cuidar los alimentos que los contengan para evitar tener sus niveles altos.
  • El control de la diabetes y de la hipertensión.
  • Y lo más importante es el consumo de proteínas, deben estar calculadas perfectamente para cada paciente y para la evolución de la enfermedad  ya que varia, según lo avanzado que esté se calculan.

Para cumplir con estos cuatro puntos se tiene que ir con la licenciada en nutrición para que el régimen alimenticio sea calculado individualizado para cada persona.

Nutrición y Enfermedad Renal

La alimentación en la enfermedad renal es la base para que el tratamiento con el médico funcione, si no se sigue una alimentación balanceada, adecuada y equilibrada para esta enfermedad será imposible notar cambios a favor. Por eso, la importancia de que los pacientes tomen conciencia del papel fundamental que la nutrición tiene en esta enfermedad.

Existen cuatro factores importantes involucrados en la nutrición cuando los riñones comienzan a fallar:

  • Los productos de desecho se van acumulando e intoxicando el organismo, esto no permite que las funciones del cuerpo se realicen adecuadamente.
  • La concentración de sales y minerales en el cuerpo se modifica ya que aumenta el potasio, fósforo, sodio, magnesio por que el riñón ya no los puede eliminar; esto modifica desequilibrio de la presión arterial, arritmias cardiacas, etc.  Y por otra parte disminuyen otros minerales importantes como el calcio y el zinc por que el intestino no puede absorberlos provocando daño en el hueso, corazón y otros órganos.
  • Los ácidos que se obtienen de los alimentos más los que produce el mismo cuerpo no se pueden eliminar, haciendo que el cuerpo se convierta más ácido, afectando la función de los órganos.
  • Algunas hormonas y vitaminas no se producen adecuadamente como la eritropoyetina (producción de glóbulos rojos) y la vitamina D (absorción de calcio y fósforo).

 

recetas de cocina

 

 

MINERALES DE CUIDADO EN ENFERMEDAD DEL RIÑON

Existen algunos minerales (sales) que tienden a acumularse, tenemos que tener cuidado en nuestra alimentación ya que el consumo ilimitado de estos minerales nos pueden provocar alguna alteración difícil de controlar.

No hay que despreciar los alimentos congelados (verduras, hortalizas, carnes y pescados) ni las frutas en almíbar (sin tomar el almíbar) ya que tienen menos potasio.

A continuación la lista de alimentos que son ricos en los tres minerales que tenemos que tener precaución. Evitar estos alimentos:

 

  • Sopas instantaneas
  • Bisquet
  • Macarrones con queso
  • Picadillo de soya
  • Puré de Frijol
  • Camarón
  • Bacalao
  • Surimi
  • Cecina
  • Carne molida de pavo
  • Chuleta, pechuga ahumada
  • Jamón, Salchicha
  • Anchoa
  • Queso parmesano
  • Salami, peperami
  • Patitas de cerdo encurtidas
  • Cacao en polvo
  • Queso amarillo, americano
  • Sardinas en lata, ostiones
  • Leche en polvo saborizada
  • Aceitunas
  • Aderezos para ensalada bajos en calorías y grasa
  • Salsa catsup
  • Aderezos
  • Consomés en polvos o cubitos
  • Salsa de soya
  • Salsa teriyaki, maggi

  • Leguminosas: Frijoles, garbanzos, lentejas, soya, etc.
  • Garbanzo cosido
  • Harina de lenteja y soya
  • Frutas secas: pasas, ciruela, duraznos, etc.
  • Soya texturizada
  • Lácteos: Leche, Queso, Your
  • Pescado
  • Carnes Blancas (aves) Rojas (res, puerco, borrego, etc.)
  • Carnes procesadas: salchicha, jamón, ect.
  • Refrescos de cola
  • Cereales de salvado
  • Huevo

  • Sopas instantaneas
  • Bisquet
  • Macarrones con queso
  • Picadillo de soya
  • Puré de Frijol
  • Camarón
  • Bacalao
  • Surimi
  • Cecina
  • Tuna
  • Jitomate rojo
  • Tomate verde
  • Cilantro y perejil
  • Acelga, espinaca
  • Zanahoria, brócoli
  • Cítricos: naranja, toronja, mandarina y sus jugos
  • Col de bruselas
  • Guayaba
  • Chile Jalapeño
  • Chocolate
  • Aguacate
  • Lechuga
  • Berro
  • Papa
  • Champiñón
  • Mango
  • Papaya
  • Quelite
  • Rábano
  • Verdolaga, acachofa
  • Ciruela pasa
  • Durazno
  • Kiwi
  • Melón y piña
  • Plátano
  • Semillas: cacahuate, almendra, pistache, nuez, avellana, etc.
  • Frutas secas: pasas, ciruela, duraznos, dátil, higo, etc.

 

  • Alimentación en diálisis peritoneal

    A la hora de hablar de alimentación en el paciente en diálisis peritoneal hay que tener en cuenta, que debido a las características de la técnica, el paciente va a tener una situación bastante estable en cuanto a niveles de electrolitos y otras sustancias en sangre ya que el proceso dialítico es continuo, por lo que su alimentación va a ser más “libre”, sin tantas restricciones como en pacientes tratados por otras técnicas de diálisis.

    Cuando decimos “libre” no queremos decir que no deben llevar un control alimentario sino que este control va a ser menos exhaustivo que en otros pacientes. Las consideraciones alimentarías en ambos casos son muy similares, así que hablaremos de un mismo patrón alimentario para los pacientes con ambas técnicas dialíticas, aunque sin olvidar que la definición concreta de la dieta la determinarán las características propias de cada paciente.

    A continuación se explican los problemas nutricionales que un paciente en diálisis peritoneal está expuesto.

    • El líquido de diálisis que se utiliza en la diálisis peritoneal puede presentar una elevada concentración en glucosa.
    • Los hidratos de carbono que aporta el dializado son simples, es decir, de absorción rápida, en la dieta deberán predominar los hidratos de carbono complejos o de absorción lenta.
    • Evitar el sobrepeso, es decir, intentar mantenernos en una franja de peso adecuado para la persona.
    • La cantidad de colesterol que aportamos en la alimentación, así como la cantidad de las grasas en general y, en especial, las grasa saturadas, el exceso de hidratos de carbono simples y la toma de alcohol.
    • La saciedad precoz. El volumen intraabdominal del liquido de dializado puede hacer que se sienta lleno y tenga dificultades para consumir nutrientes suficientes, en particular proteínas. Puede ser útil que drene el líquido de dializado antes de comer y que vuelva a reinfundirse con intercambio libre al termino de la comida. Las comidas frecuentes de pequeño volumen también pueden ayudar a mejorar la sensación de plenitud.

    Como se puede observar, al hablar de la alimentación de una persona tratada con diálisis peritoneal hay que tener muchos factores en cuenta.

     

  • Alimentación en hemodiálisis

    El consumo de verduras, hortalizas y legumbres ha estado muy limitado en la dieta del paciente con enfermedad renal durante mucho tiempo o se han podido consumir cantidades pequeñas de estos alimentos.

    Las técnicas de cocina que debemos poner en práctica son:

    Remojo de 24 horas: las verduras, hortalizas y legumbres deben someterse a un proceso de remojo con abundante agua durante 24 horas, y cambiar esa agua como mínimo 2 veces. Por ejemplo: si vamos a tomar chícharos  mañana para comer, se ponen a remojo hoy al mediodía y se les cambia el agua antes de acostarse y al levantarse por la mañana. El remojo hace que los alimentos cedan parte de su contenido en sales como el potasio o el sodio al agua de remojo.

    Doble cocción: las verduras, hortalizas y legumbres para poder ser guisadas o cocinadas es necesario aplicarles una doble cocción. También aquí los alimentos van a ceder parte de sus sales (potasio, sodio etc.) al agua de cocción. La doble cocción se realiza de la siguiente manera. “Una vez remojados los alimentos durante 24 horas, se tira el agua de remojo, se añade abundante agua fría y se pone al fuego. Cuando el agua rompa a hervir, se tira el agua y se añade agua nueva, o también se sacan los alimentos del agua y se introducen en otra cazuela con agua caliente, que previamente se habrá colocado al fuego”. Una vez cocidos los alimentos se pueden guisar y cocinar a su gusto, sabiendo que ya se ha eliminado la mayor parte del potasio.

    Cuando se aplica un remojo y una doble cocción a las verduras, hortalizas y legumbres se puede llegar a perder entre el 50 y el 75% del contenido en potasio. Obviamente, no todos los alimentos van a poder ser sometidos a una doble cocción. Por ejemplo, a las ensaladas frescas basta con aplicarles un remojo de 24 horas (lechuga, pepino, cebolla, zanahoria, etc.).

    En general, las verduras y legumbres que se sirvan como plato caliente, guisadas o estofadas, deben someterse a remojo y doble cocción.

    Los procesos de remojo y doble cocción tienen dos inconvenientes: por un lado, se pierden en gran medida aquellas vitaminas que son solubles en agua (en especial la vitamina C y las del grupo B), por lo que es aconsejable que tome algún tipo de complejo vitamínico adicional. Su nefrólogo le indicará la cantidad que puede tomar de estos complementos. Por otra parte, los alimentos remojados y con doble cocción pierden cualidades gastronómicas, es decir, sabor, textura, etc. Para solucionar estas pérdidas es importante que se esfuerce en cocinar con imaginación comidas y platos más apetecibles y condimentarlos con especias y hierbas aromáticas a su gusto.

     

  • Cocina y nutrición en la enfermedad renal

    Remojo de 24 horas: las verduras, hortalizas y legumbres deben someterse a un proceso de remojo con abundante agua durante 24 horas, y cambiar esa agua como mínimo 2 veces. Por ejemplo: si vamos a tomar chícharos  mañana para comer, se ponen a remojo hoy al mediodía y se les cambia el agua antes de acostarse y al levantarse por la mañana. El remojo hace que los alimentos cedan parte de su contenido en sales como el potasio o el sodio al agua de remojo.

    Doble cocción: las verduras, hortalizas y legumbres para poder ser guisadas o cocinadas es necesario aplicarles una doble cocción. También aquí los alimentos van a ceder parte de sus sales (potasio, sodio etc.) al agua de cocción. La doble cocción se realiza de la siguiente manera. “Una vez remojados los alimentos durante 24 horas, se tira el agua de remojo, se añade abundante agua fría y se pone al fuego. Cuando el agua rompa a hervir, se tira el agua y se añade agua nueva, o también se sacan los alimentos del agua y se introducen en otra cazuela con agua caliente, que previamente se habrá colocado al fuego”. Una vez cocidos los alimentos se pueden guisar y cocinar a su gusto, sabiendo que ya se ha eliminado la mayor parte del potasio.

    Cuando se aplica un remojo y una doble cocción a las verduras, hortalizas y legumbres se puede llegar a perder entre el 50 y el 75% del contenido en potasio. Obviamente, no todos los alimentos van a poder ser sometidos a una doble cocción. Por ejemplo, a las ensaladas frescas basta con aplicarles un remojo de 24 horas (lechuga, pepino, cebolla, zanahoria, etc.).

    En general, las verduras y legumbres que se sirvan como plato caliente, guisadas o estofadas, deben someterse a remojo y doble cocción.

    Los procesos de remojo y doble cocción tienen dos inconvenientes: por un lado, se pierden en gran medida aquellas vitaminas que son solubles en agua (en especial la vitamina C y las del grupo B), por lo que es aconsejable que tome algún tipo de complejo vitamínico adicional. Su nefrólogo le indicará la cantidad que puede tomar de estos complementos. Por otra parte, los alimentos remojados y con doble cocción pierden cualidades gastronómicas, es decir, sabor, textura, etc. Para solucionar estas pérdidas es importante que se esfuerce en cocinar con imaginación comidas y platos más apetecibles y condimentarlos con especias y hierbas aromáticas a su gusto.

 

Dirección

  • Dr. Tomas Pascual Jiménez
  • Torre de Especialidades
  • Consultorio #635 6to. Piso
  • Av. Cerro Gordo No. 311
  • Col. Lomas del Campestre. C.P. 37150
  • León, Guanajuato. México
  • Hospital Angeles León

Contácto

  • Email : renal_ser@yahoo.com.mx
  • Tel. 1 : (477) 461 41 68
  • Tel. 2 : (477) 788 56 00
  • Móvil : 044 477 240 80 33

Mapa del sitio